La fotografía documental y la responsabilidad como testigos
No es muy simple escribir sobre este tema estos días, debido a varios factores que toman parte en esta posición complicada que tienen/tenemos los fotógrafos (demasiado título para mi, creo que soy más bien “un tipo que saca fotos”, nada más). Existe siempre una responsabilidad, como seres humanos, al convertirnos en testigos de algo que acontece. Desde el punto de vista legal, cuando somos testigos de un accidente, o de un acto delictivo, es responsabilidad como ciudadanos declararnos testigos para dar fe de lo que hemos visto. Es responsabilidad tambien como civiles, como ciudadanos, denunciar ante las autoridades un delito o una situación potencialmente complicada. Bajo estas cosas subyacen un par de principios bastante interesantes, como la responsabilidad con los demás, la de ciudadanía, la de sociedad, la de principios éticos/morales (no son iguales, pero diferenciarlos suele traer algunos problemas, aunque desde el punto de vista filosófico, moral y ética no son lo mismo), etc.
Entonces, cabe preguntarnos qué responsabilidades lleva estar caminando por la calle con una cámara. Por un lado, la cámara nos permite hacer reflejos fieles de la realidad (dejo de lado los adeptos al retoque grosso). Como tales ciudadanos descriptos antes, se desprende una responsabilidad adicional, por así decirlo. Como testigos, existen -hoy naturalizadas en el paisaje- situaciones que en realidad consisten en graves injusticias. Caso indigentes, gente viviendo en las calles que se han “apropiado” (entrecomillado porque es muy dificil esta situación en términos de espacio público y espacio privado) de algún espacio poco transitado, chicos pidiendo limosnas (o guita, monedas, el vuelto, en argento terms), chicos yendo a la escuela con guardapolvos prácticamente destruidos, familias oficiando de cartoneros, etc.
Ahora, hay una oposición clara entre lo que están haciendo, y dónde lo están haciendo. Lo que hacen -sea dormir, comer, estar sentados- son cosas de su vida privada. Es lo que todos hacemos en la intimidad de nuestras casas. No obstante, lo están haciendo en un lugar público, llámese plaza, escaparate de galería, o lo que sea. Si corresponde o no tomar la fotografía es una decisión compleja. Hay una realidad que es que como testigos de esta injusticia -en términos de desigualdad de oportunidades, de injusticia social, en términos de naturalización de la tragedia- debería ser denunciada. No son crímenes, pero la herramienta en la mano, la cámara, es una forma de desnaturalizar este paisaje.
Hace ya algunos años, como treinta y pico, Gilles Deleuze y Félix Guattari escribieron que lo que permite que esta sociedad exista es la esquizofrenia. Si no fuese porque todos somos esquizofrénicos, y en cierto modo podemos disociar la realidad, no podríamos dormir sabiendo que hay alguien quizás en la puerta de nuestra casa, o en el escaparate del edificio, por nombrar lugares cercanos a la intimidad de uno, que esta durmiendo sobre cartones y tapado con una bolsa arpillera, aguantando los 0°C de las noches de invierno, o aguantando lluvia y viento. No tendríamos que poder dormir de ninguna manera… si no fuese porque somos esquizofrénicos, y eso es un logro del sistema capitalista.
Estemos o no de acuerdo, debemos admitir que es verdad. Muchos lloraron viendo la película La Pasión de Cristo (Christ’s Passion), sobre todo en las escenas en que es azotado (me permito reservarme el derecho de opinión de la película, pero con esta permisión que me doy asumo que se dan una idea de mi opinión, simplemente no quiero levantar discusión alrededor del cristianismo), pero nadie llora cuando pasa al lado de alguien que, durmiendo en la calle, ya soportó 6 inviernos sin una pulmonía, lo cual, a mi humildísimo modo de ver, no tiene menos mérito que soportar los azotes de la película.
Lo que la película logró es, a través de la imagen -consideremosla buena o no, personalmente me inclino al no- es desnaturalizar algo ya naturalizado -abstrayéndonos un poco de su veracidad o no-.
Entonces, como testigos responsables ¿No deberíamos hacer lo mismo, sacar la foto y a través de la herramienta de la imagen, desnaturalizar ese paisaje? Deberíamos, pero al hacerlo estaríamos violando esa privacidad de estas personas que antes mencionamos, que por las vueltas de la vida, muchas veces crueles, tiene que llevar a cabo en espacios públicos.
Y este dilema, muchas veces sin darnos cuenta, se presenta cada vez que disparamos el obturador con una escena así delante del lente…
Acerca de este articulo
Estas leyendo “La fotografía documental y la responsabilidad como testigos,” un artículo en Fotos de Calle .com.ar
- Publicado:
- 01.16.08 / 12am
- Tema:
- Social
- ESBN:
- 51225 060813 429390 21 (se aplica a todos los artículos)

![Validate my RSS feed [Valid RSS]](http://www.fotosdecalle.com.ar/images/valid-rss.png)
No hay comentarios
Saltar a Escribir un comentario | rss de comentarios [?] | uri de trackback [?]