Esquema básico de lo que hoy hay en formato digital (o breve introducción a la fotografía digital)

Este artículo es producto de repetidas conversaciones con muchos conocidos, los cuales poseen diferentes grados de conocimiento de formatos, sensores, etc. En las conversaciones, suele haber frases tanto de tipo “denota que sabe”, estilo “-Che, viste que hay un adaptador para usar lentes Nikon en las Canon? Parece que la flange distance va perfecto manteniendo todas las funcionalidades”, hasta frases del estilo “-Me quiero comprar la Sony H7, una cámara semiprofesional”, que denota que el emisor no sabe un carajo y está frito en su futura compra.

Por ende, decidí escribir ese artículo más o menos introductorio, a la fotografía digital, y sus asuntos propios. En términos básicos, las cámaras digitales pueden categorizarse en primer instancia por el tamaño de su sensor. Elijo categorizarlas por el tamaño del sensor por un tema importante que más adelante voy a explicar. Un primer acercamiento muestra la existencia, más o menos, de 6 tamaños básicos: 1/2.7″, 1/1.8″, 4/3, APS-C, “Full Frame”, y Formato Medio.

¿Por qué el tamaño del sensor es importante?

Una descripción pedorra (es decir, una descripción hecha a grosso modo, una descripción pobre, abusivamente básica) de un sensor es la siguiente: es una superficie, de tamaño X, repleta de fotoceldas. Cada fotocelda representa un pixel, asi que si la cámara es de 7.2 megapixels, entonces el sensor ese tiene 7 millones doscientas mil fotoceldas aproximadamente.

Valga aclarar algo: hoy en día, excepto los sensores Foveon de Sigma, las fotoceldas no captan el color perfecto, sino que captan el valor para un color sólo, rojo, verde o azul (los colores estan formados, cuando hablamos de luz, por una combinación de distintos valores para los canales rojo, verde y azul). Los valores de los otros canales para lograr el color real del pixel se calculan mediante lo que se llama interpolación de Bayer. El doctor Bryce E. Bayer, (por las dudas en presente y no en pretérito, no se si el tipo esta muerto, pero asumo que no), es un groso que laburaba en Kodak al momento de pensar este invento, que se dio cuenta del problema de que las fotoceldas de un sensor no podían captar los tres valores para la definición de un color. Así que el groso este (para los lectores no argentinos, groso significa persona importante o al menos que tiene méritos por haber hecho algo, dicho de una forma muy vulgar) pensó en una disposición de filtros sobre los sensores de tal manera que captaran un sólo canal cada fotocelda -léase por canal rojo, verde o azul-, y acomodados de tal manera que la cantidad de fotoceldas para cada color imitara la forma en que el ojo humano capta los colores. Los valores restantes de los canales para dar al pixel su color definitivo se calculan mediante muchos algoritmos posibles, por ejemplo, JPEG 1.0, JPEG 2.0, TIFF, etc. Para los curiosos, los sensores Foveon simplemente usan tres capas de filtros, captando los valores para los tres canales en cada pixel o fotocelda.

Volviendo: por cuestiones que no me voy a poner a explicar acá, primero que nada porque cualquier ingeniero o físico me corregiría a trompadas, y segundo porque es largo, la sensibilidad de las fotoceldas es afectada por su tamaño físico. Dicho en términos básicos: si yo en una hoja de papel tamaño A4 quiero pegar 50 estampillas y que ocupen toda la hoja, tienen que tener un tamaño determinado. Si yo en la misma hoja, quiero pegar 200 estampillas, que ocupen toda la hoja, y que no estén sobrepuestas, las estampillas tienen que ser lógicamente más chicas. Lo mismo ocurre con los sensores: si en un sensor del mismo tamaño, aumento la cantidad de fotoceldas, de 8 millones a 12 millones, lógicamente las fotoceldas tienen que ser más pequeñas. Consecuentemente, su sensibilidad se ve afectada.

¿Por que es importante esto? Porque la sensibilidad de las fotoceldas tiene un peso muy importante sobre la calidad de la imagen. Problemas como el ruido cromático o de luminancia (lo que muchos llaman “lluvia”, o “cast” de un color), son producto de estos problemas. Cuando hay buena luz para sacar la foto, estos problemas no estan presentes, pero cuando la luz es poca y el sensor es exigido -un interior, una escena nocturna, etc.-, estos temitas saltan a la luz.

En conclusión: siempre es mejor que las fotoceldas sean lo más grande posibles. Un buen ejemplo de este problema es la serie de cámaras Panasonix Lumix LX (compuesta por la Lumix LX-1 y la Lumix LX-2). Ambas son excelentes, pero uno de los problemas graves que tenía la LX-1 era el ruido cromático (en parte debido a un procesamiento pobre de la imagen). La LX-2 aumentó de 8MP a 10MP, sin cambiar el tamaño del sensor. En consecuencia, toda la potencialidad de mejora del cambio del procesador de imagenes que incluyó, se perdió por el aumento del ruido producto de los dos megapixels de más, algo que ningún usuario de esa cámara solicitó.

Los tamaños de los sensores

1/2.5: es el sensor más garompa que hay. Para los lectores que no son argentinos, garompa significa muy malo, dicho también de una manera muy vulgar. Es terriblemente chico. Es un rectángulo de apenas 5,37×4,04 mm, con una diagonal de 6,2mm más o menos. La mayor parte de las digicams point&shoot de gama baja, media y algunas de gama media-alta traen este sensor, incluyendo mi Samsung L73, que pueden ver descrita acá, y algunas fotos de ejemplo acá. En general, estas cámaras dependen mucho tanto de su software, o de lo avezado del fotógrafo tanto para tomar la fotografía como para retocarla en Adobe Photoshop o Adobe Lightroom (quizás Aperture también, para los macintosheros).

1/1.8: Es el siguiente sensor en la escala garompática. Con unas dimensiones de 7,20×5,35mm y una diagonal de más o menos 9mm, sólo se encuentra en cámaras de las denominadas “semiprofesionales”, que de semiprofesionales sólo tienen el nombre, dado que dependen muchísimo también de las capacidades del fotógrafo para manejar los shortcomes de estas cámaras, o del conocimiento de retoque digital para arreglas altas luces quemadas, sombras sin detalle, filtros de ruido, etc.

4/3: ya estamos en regiones semiprofesionales un poco más serias. Este formato (llamado “cuatro tercios”) fue desarrollado por un conjunto de empresas, entre ellas destacando Olympus, Panasonic, y Leica. Su tamaño es exactamente la mitad de 24×36, o sea, 12×18mm. El factor de multiplicación de este formato es 2x, esto quiere decir que un lente de 14mm es como un 28mm. Este sensor es bastante, bastante más serio que los anteriores. Hasta donde se, sólo se encuentra en DSLRs. La idea es buena, pero no pegó demasiado.

APS-C: igual de pro que el anterior, un poquitín más grande. El factor de multiplicación de estos sensores suele ser entre 1.5x y 1.6x (descarto las 1.33x de las viejas Canon digitales porque ya cayó en desuso). Existen muchas variantes, desde el film APS-C que mide 25.1 x 16.7 mm, pasando por el formato APS-C de Sony que mide 21.5 x 14.4 mm, los sensores DX de Nikon que miden 23.7 x 15.7 mm, hasta Canon, que tiene varios tamaños, desde 22.2 x 14.8 mm hasta 28.7 x 19.1 mm. Están presentes en la inmensa mayoría de las DSLRs de consumidor (Canon EOS 20D, 30D, 350D o Digital Rebel, 400D o Digital Rebel XTi, etc., todas las Nikon DSLRs excepto la reciente D3, Sony Alpha, etc.)

“Full Frame”: el peor nombre que se les pudo haber ocurrido a los fabricantes para el sensor de 24×36mm. Se lo denominó full frame, porque estos sensores tienen el mismo tamaño del film 35mm, 24×36mm, con una diagonal de aproximadamente 43,2mm. Por ende, al ser “de tamaño completo”, se los llamó “full frame”. El tema está en que “full frame” es “full frame” depende el formato, y todas las cámaras son “full frame” en su formato. Pero en fin, sutilezas pedorras del idioma. Esto sensores son muy caros de producir debido al tamaño de los waffles (se llaman así) de fotoceldas, y sólo están presentes en algunas cámaras, que ordeno de la más barata a la más cara: Canon EOS 5D (aprox. U$S 2500), Canon EOS 1Ds Mark II (aprox 3500U$S), Nikon D3 (aprox. U$S 5000), Canon EOS 1Ds Mark III (aprox. U$S 8000). La creme de la creme, boccato di cardinale.

Formato medio: no lo describo porque el back digital de formato medio más barato cuesta 7000 dólares, y asumo que el tipo que tiene 7000 dolares y esta buscando un back digital de formato medio definitivamente no va a leer este sitio.

Ok, me quedó claro… ¿Entonces?

Todas las cámaras medianamente amateur, como la mía, hasta una Canon G9, una Sony H7, la que sea que no sea una DSLR, traen sensores 1/2.7, 1/2.5 o 1/1.8. No hay diferencias sustanciales entre ellas, salvo que en general las de 1/1.8 son más caras, y tienen un par de megapixels de más, y a veces le ponen all the bells and whistles para hacerlas más gustosas al usuario, que por ejemplo ve una Panasonic FZ-7, una Sony H7 o H9, y cree que es reflex (cuando, fuckin idiot, tienen un pedorro EVF, pero NO son reflex, y a comparación de una reflex son un insulto). Un fotógrafo que sabe un poquito lo que hace, saca una foto igual de buena con cualquiera de ellas. Que el zoom sea 15x no hace nada… caminá, mejor. Un zoom 15x sólo sirve si uno realmente no puede acercarse al sujeto, como por ejemplo, el lanzamiento de un cohete en Cabo Cañaveral, un Boca-River, etc. Y ninguna de esas cámaras con un zoom de 15x (equivalente a un 35-400 más o menos en formato 35mm) puede sacar una foto de deportes, debido al shutter delay -o shutter lag-, la pobre velocidad entre foto y foto (o creen que el hecho de que la Canon EOS 1Ds Mark III cueste 8 mil dólares y pueda sacar 54 JPEGs seguidos es casual???), etc. Compren una con zoom 3x o 4x, máximo 6x, y acérquense al sujeto.

La diferencia está en las DSLR. Una DSLR como una Canon Rebel XTi, una Nikon D40 o D80, son cámaras semiprofesionales amateur. Una Nikon D200 o una Canon EOS 20D o 30D, son cámaras semiprofesionales avanzadas. Una DLSR (recien lo aclaro ahora… DSLR=Digital Single Lens Reflex, o reflex digital) con sensor 24×36, es definitivamente profesional, de la misma manera que para paisajes lo mejor es una cámara de 4×5″ con un lente Rodenstock de cinco mil dolares y una placa Fuji Velvia 50ISO detrás.

Ehhh, y por qué cámaras como la Canon G9 se suelen denominar “semiprofesionales?”

Para que gente como nosotros la compremos, creyendo que tenemos algo semiprofesional, punto.

¿Y entonces. como termina la historia?

Creo que más o menos se entiende el punto de este artículo. Para tener un mejor punto de vista, lean este artículo de Ken Rockwell, muy ilustrativo. No caigan en cuentos. Los megapixels no cuentan realmente demasiado. Recientemente hablaba con una amiga que cuando le recomendé la Canon G9, me contestó “-Apa, 12 megapixels”… no tiene nada que ver la cantidad de megapixels, es de hecho lo que menos interesa. Estoy seguro que una impresión de 20×25cm de una foto tomada con la Canon G9 o con mi Samsung L73, son igualmente buenas e imposibles de distinguir. Hay otras cosas que interesan más, como por ejemplo: ¿Son fáciles de cambiar los ajustes frecuentes, como las ISO o el balance de blancos? ¿La cámara es resistente? ¿Tiene estabilización óptica? ¿Muestra histograma RGB? Todas esas preguntas son más importantes que si es de 8, 10 o 12 megapixels, o si el zoom es de 3x, 4x, 6x o 15x, o veinte millones de x.

Hoy en día, la mayor parte del procesamiento de la imagen, cuando hablamos de tamaños de sensores chicos, es debido al software, no al sensor. Todos esos sensores son igualmente ruidosos, igualmente malos, igualmente detestables. E igualmente accesibles, por eso usamos y compramos las cámaras que los traen. Pero volviendo, la diferencia real la hace una DSLR, una reflex digital. El resto, son todas cámaras amateur, sin importar si el zoom es 15x, o si es de 7, 8, 9 10, 11 o 12 megapixels. No obstante, con todas esas cámaras, se pueden obtener muy buenos resultados.


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